BIENVENIDO

A menudo me siento y me concentro en escuchar lo que mi alma me quiera contar...¿quieres leerlo?

domingo, 9 de julio de 2017

HOY

Me arranco las ropas del día,
me desnudo en la oscuridad apartando las capas
que me revisten, que cubren mi cuerpo alistándolo para salir.
Capas de mí que he ido tejiendo despacio, con mimo
con mucho cuidado, dejando nudos e hilos sueltos cuando me equivoco
en las puntadas y no se por donde seguir.

Esta noche no quiero nada en mi piel,
nada que no sea tuyo, que no lleve tu aroma impreso
que se me cale hondo, que me penetre hasta el alma
y me calme este miedo que me amenaza desde el suelo que piso,
que me mira con sus ojos oscuros y su sonrisa maligna.

Esta noche no quiero mas mundo que aquel que se crea
a mi alrededor cuando me besas, ese mundo que es limpio,
que es blanco, que huele a bonito, a sábanas limpias, a risas sinceras.
Quiero tus brazos meciéndome despacio, acunando mis nervios,
consolando mis silencios que vienen cargados de miedos.

Hoy me haces falta, una falta que me pesa en el pecho
paralizando mis latidos, robándome un poco de aire,
mostrándome débil ante la negrura de este cielo que se asoma a mi ventana.
Una falta que es palpable, que se muestra fisicamente soplando un aire gélido
que me hiela la piel.
Me buscan los monstruos, se mofan de mi cuerpo que esta solo, que ni mi sombra
lo acompaña.

Esta noche quiero vestirme con tus manos, que tus besos me saquen del abismo
que me devuelvan a este mundo. Que me devuelvan la vida que a veces me falta
cuando me siento así.
Nada mas que tus dedos enlazados con los míos,
que tu aliento entre mis labios y tus ojos posados en mí.


ELI,17





lunes, 19 de junio de 2017

CALMA

Hoy necesito esta calma que me brinda este espacio,
este pequeño remanso en el que me desnudo de piel adentro
y escribo aquello que acompaña a mi sangre por el torrente,
aquello que me recorre desde los pies hasta la cabeza.
Necesito un momento, un paso atrás para verlo desde fuera
para sentirlo real, para posar mi cuerpo en el suelo.

Hoy me vuelve a salir este querer por la yema de mis dedos,
se me empaña la mirada recordando tus caricias.
Hoy me vuelvo a elevar al cielo escondida entre tus brazos,
viendo pequeño al mundo.

Me palpitan en la piel tus huellas,
en cada rincón que has besado
en cada tatuaje que me has mimado,
me persiguen por la casa deteniendo mis pasos
aleteando al compás de mis latidos.

Me embriagan las emociones que me despiertas
cuando te pienso, me sobrepasan y me hacen pasar
del miedo a la dicha, de la dicha al miedo,
de la nada al todo y vuelta a empezar.

Hoy me vuelvo a asomar al centro de mi alma
y te veo en cada estancia, te veo en lo mas profundo
llenado espacios que tenia cerrados,
abriendo estancias que estaban desoladas.

Necesito esta calma que me brinda la soledad
para ordenar tus besos, para guardar los suspiros
que me arrancas con tus abrazos, para atesorar tus miradas,
para clasificar tus caricias y colocarlas en orden desde
la mas delicada hasta aquellas que se te escapan cuando
nos enredamos en uno solo.

Hoy necesito este momento y sin darme cuenta ya te echo de menos
ya me apetece de nuevo refugiarme en tus brazos,
perderme en la paz que me transmiten tus manos.

    ELI.17


jueves, 18 de mayo de 2017

A PLENA LUZ DEL DIA

A plena luz del día con el sol bañando mi vida,
con las persianas arriba y con las ventanas abiertas
así me vienes a visitar por los pasillos de mi mente.
Entras sin llamar, te cuelas por mi estancia
y me sonríes desde la otra punta.

Así es como me abordas cuando se disuelve
mi día, cuando el engranaje de mi vida gira
en su monotonía, así es como la gente diría que te pienso
que te busco, que te llamo a gritos desde mis entrañas 
hasta que apareces para calmar este terremoto
que es mi alma en su bullicio;

Pero no,  yo no te llamo, yo no te busco ni te pienso,
te llevo dentro, te llevo conmigo a cada lugar,
en cada instante de mi día.
No te invoco ni te aliento al encuentro,
tan solo te siento en cada gramo de mi piel,
en cada pliegue.
Te siento en mis manos, en mis labios y en mis ojos.

A plena luz del día es cuando a veces me paro y respiro
y soy consciente que de estás sin verte,
de que lates tan cerca de mi, que puedo olerte si cierro los ojos.

A plena luz del día, en un pequeño oasis en este inmenso desierto
de jueves, me vienes a buscar a mi recuerdo,
me viene a visitar la calidez de tus caricias,
el suave apoyo que son tus brazos cuando me envuelven,
el dulce sabor de esos besos aletargados
que se suceden uno tras otro sin prisa.

A plena luz del día es cuando hoy me apetece escribirte
 y decirte tanto que mejor te lo envío en un susurro,
que la brisa te lo lleve.

    ELI,17